jueves, 30 de abril de 2015

La Reciprocidad

Yo defino La Reciprocidad como un valor o principio en mi vida. Y una de las cosas más difícil de conseguir es justamente esa. Una vez una persona que quiero y respeto mucho me dijo: "No esperes nada de nadie", y esta frase me hizo pensar mucho en el doble sentido que pudiera tener, si se refería a la simple expectativa o a la Reciprocidad.

Si bien cuando uno actúa o hace cosas espera algún resultado, siempre, ya que la física dice: Toda acción tiene una reacción, y simplemente no recibir nada es ridículo, pero pasa. Digamos cuando haces un donativo, no esperas fama pero si la satisfacción de ver caras felices porque colaboras con lo que crees. Cuando das un regalo, esperas aunque sea las gracias por el detalle y cuando amas también esperas ser amado de vuelta, y aquí es dónde voy a centrar este post.

¿Por qué cuando tienes una pareja y estas involucrado de alguna forma con alguien, no puedes esperar reciprocidad de la otra persona? ¿Por qué esa idea de que todo lo que das no puedes esperar recibir a cambio? ¿Por qué el sentido del sacrificio no recompensado?

Desde mi primera relación en épocas de pubertad hasta ahora con mis 30s bien llevados, he sido una persona que hago muchas cosas para llevar la relación de la mejor forma, he sacrificado algunas cosas, he tratado de ser lo más objetiva ante ciertas situaciones para no explotar o desgastarme ni desgastar al otro, inclusive materialmente he hecho algunas "inversiones", sin embargo esa actitud a lo largo de mis experiencias de no recibir nada, ni un gracias, si ha sido algo decepcionante e inclusive dolorosa.

Si puede que sea una mujer bastante apasionada, y eso pudiera ser una contra, yo sigo pensando que dar es una bendición, que llenar a una persona que admiras y aprecias de todo lo que está en tus manos para reciba un gramo extra de felicidad, no me parece malo, lo malo es cuando no hay Reciprocidad.

De alguna forma el Universo, con su infinita abundancia ha recompensado muchas cosas de las que he dado en mi vida, energía, material, sonrisas y hasta lágrimas. Sin embargo, tengo la esperanza de que algún día, la pareja con la que pueda compartir el resto de mi vida, tengamos los cuadernos igualados y sepa valorar de manera más consciente y efectiva, lo que por amor, admiración, respeto y gratitud uno entrega sin reservas.

Un gracias, un beso y un abrazo pudiera ser más gratificante que otras cosas, ahí es dónde empieza radicar la Reciprocidad.