miércoles, 29 de octubre de 2014

De los filtros y lo comunicativo

Había pensado en escribir un post, dónde defino muy bien que los hombres las prefieren brutas como la serie y luego me di cuenta, que eso de ser feminista “heter” de los hombres, no funciona y lo único que concluyes es que terminas en lesbiana (no es que este mal, pero no es mi inclinación natural) o solterona criando 40 gatos. Como básicamente no es lo que quiero, y parte leyendo un libro que ha puesto mis paradigmas en estudio, entonces cambié el tema.
¿Será que decir poco es una cuestión de personalidad o de inteligencia emocional? ¿Te hace sentir culpable decir demás o de menos? ¿Decir menos es mentir, o simplemente dosificar información?
El problema de las mujeres, en el fondo, y más de las mujeres “transparentes” es que no tenemos FILTRO. La inteligencia emocional te asegura:  que en la primera cita el tipo no te va a pedir matrimonio, entonces uno no tiene que contarle hasta de el tipo de sangre al man que tienes en frente, que debe estar más asustado que tú escuchando tanta tontera junta.
Esto de tener filtro, me ha llevado a pensar un montón, porque sin darme cuenta, así como cosa de inconsciente que siempre traiciona, he sido del tipo de mujer tan transparente, comunicativa y por ende sin filtro, que no he dejado nada a la imaginación, o no he permitido que el descubrimiento mutuo fluya; ha sido como una necesidad pujante de hacerme entender y que quede establecido que soy diferente, que no quiero esconder nada. Y ahora pensándolo más en frío, el hecho de mostrar tanta información pudo haber sido agobiante o simplemente aburrido.
La transparencia es una forma de permitir llegar a ti de manera libre y espontanea, es como tener un libro a tu disposición que puedes leer de a poco y cuando quieras;  no podemos ser un audiobook en repetición infinita… Resulta que la inteligencia emocional implica saber cuándo hablar, cuánta dosis dar y cuando detenerte. Si decimos ser tan inteligentes, ésta debe ser integral, tanto la intelectual que alimentas con conocimiento y cultura general, que la emocional que también alimentas con experiencias y análisis.
Los filtros más allá de no decir groserías, hablar más bajo o cuidar el “te amo”, es la capacidad que tenemos de poder comunicar las cosas en su debido tiempo y lugar, e inclusive dosificar las respuestas a las preguntas que nos hacen. Es también una forma de quedarte con algo para ti, para tu memoria, para tus recuerdos o guardarlo para la persona indicada. Por ejemplo, es normal que tengas amigas a quienes les cuentas unas cosas y a otras les cuentas otras, ¿por qué? Es simple, el ser humano juzga, siempre lo hace, y como no queremos ser juzgados cuando hacemos catarsis entonces es mejor que la información que salga de nuestras bocas nos ayude y no nos sacrifique.
“Somos esclavos de nuestras palabras, y dueños de nuestro silencio” proverbio latino

jueves, 2 de octubre de 2014

Mujeres Fálicas



En la actualidad, temas alrededor de la mujer están de moda: como el feminismo, violencia a la mujer, mujeres con apariencia masculina (machorras), la liberación lésbica, y el que más me ha llamado la atención, es el concepto de las mujeres fálicas. En la mayor parte de los foros digitales se visualiza como: Una mujer supremamente dominante, que es independiente, fuerte de carácter, castradora de sus parejas, que resuelve problemas con la practicidad masculina y muchas ocasiones en su vida sexual, suele ser la que domina y toma a sus parejas como trofeos para su ego.
Las mujeres fálicas son descritas desde tiempos antes de Cristo, en la mitología griega las Amazonas son su representación, mujeres de pueblos guerreros que incluso participaron en la Guerra de Troya. En el presente, el séptimo arte las dibuja en personajes como mitológicos, por ejemplo la protagonista de Avatar “Neytiri Omaticaya” y la protagonista de Los juegos del Hambre “Katniss Everdeen”;  las cuales son mujeres con fuerza externa e interna como de hombres, figuras dominante, masculinizadas, pero con gran sex-appeal y atractivo físico.
En vida real, la visual de mujer fálica podría ser menos estereotipada y llevado a una realidad cotidiana. ¿Puede La mujer fálica tener pareja y sentir?¿Qué las caracteriza?¿Cómo la identificas?
Las mujeres fálicas no necesariamente son feministas, tampoco con rasgos masculinos o lesbianas, con caras rudas o serias; en la contemporaneidad  calzan de Stilettos y visten de falda (Como en la película El diablo viste de Prada) peleando en el campo laboral; o en flats y jeans, llevando una familia a cuesta (como Erin Brockovich).
Yo me considero una mujer fálica, por mi forma de ver la vida, las decisiones que he tomado y mi manera de relacionarme con los hombres (sexual y a-sexualmente). Es así como también estoy rodeada de mujeres así, inclusive #yoconfieso que con las mujeres que de alguna manera son antagónicas a mí, realmente las aparto de mi entorno y no las tolero de muchas formas.
Las mujeres fálicas somos las que nos metemos en el ruedo laboral con igualdad de derechos y deberes, tenemos un liderazgo marcado y generalmente muy exitosas comparado con el género antagónico. Tenemos los “cojones” de tomar decisiones drásticas como irte de tu país sola, tomar riesgos y asumir retos sin miedo, sin apegos. Sexualmente, podemos ser bastante dominantes y nos gusta que se nos complazca, inclusive podríamos llegar a ser bastante egoístas. Nuestra vida de parejas es muy variable, las que tienen una relación, son las que llevan el hogar, las decisiones, el hombre es bastante complaciente y muy tranquilo; las que no, nos cuesta mucho conseguir pareja porque nos buscan hombres pasivos de los cuales nos aburrimos u hombres que quieren dominarnos en exceso y resulta ser una eterna pelea, como entre perros y gatos.
La verdad, muchas de nosotras si deseamos  una relación tranquila, ser amadas, tener una pareja que pueda entender que somos mujerones, dispuestas también a sacrificar por amor, de llevar las riendas de nuestros hogares y vidas sin tener que castrar a nuestra pareja, podríamos inclusive ser el mejor apoyo racional y emocional de un hombre emprendedor y exitoso sin tener que sentirnos opacadas por ello. Generalmente las mujeres fálicas, llegamos a tener mucha más madurez emocional, ya que nos vemos en la obligación de ser reflexivas y hacernos autoanálisis, por la misma dicotomía interna.
Sin embargo, los hombres nos temen, huyen de nosotras, hasta en ocasiones nos esconden, como si fuéramos una vergüenza y eso nos hace sentir como excluidas y poco valoradas. Buscamos compresión más allá que la aceptación, pero en sociedades tan machistas como las latinoamericanas, es como una desgracia ser independiente, trabajadora y tener “cojones”.
Lo que observado durante varios años, cuya teoría es muy personal: Los hombre latino  prefieren tener una mujer más dependiente y con poca cultura general, ya que es inseguro y no quiere una mujer que lo pueda increpar.  Por eso las “chenchas” se casan primero que las fálicas.
No le temas a la mujer que sepa leer, que responda, que luche, que hable y que piense porque ella estará con el hombre que quiere por convicción y no por interés…