Había pensado en escribir un post, dónde defino muy bien que los hombres las prefieren brutas como la serie y luego me di cuenta, que eso de ser feminista “heter” de los hombres, no funciona y lo único que concluyes es que terminas en lesbiana (no es que este mal, pero no es mi inclinación natural) o solterona criando 40 gatos. Como básicamente no es lo que quiero, y parte leyendo un libro que ha puesto mis paradigmas en estudio, entonces cambié el tema.
¿Será que decir poco es una cuestión de personalidad o de inteligencia emocional? ¿Te hace sentir culpable decir demás o de menos? ¿Decir menos es mentir, o simplemente dosificar información?
El problema de las mujeres, en el fondo, y más de las mujeres “transparentes” es que no tenemos FILTRO. La inteligencia emocional te asegura: que en la primera cita el tipo no te va a pedir matrimonio, entonces uno no tiene que contarle hasta de el tipo de sangre al man que tienes en frente, que debe estar más asustado que tú escuchando tanta tontera junta.
Esto de tener filtro, me ha llevado a pensar un montón, porque sin darme cuenta, así como cosa de inconsciente que siempre traiciona, he sido del tipo de mujer tan transparente, comunicativa y por ende sin filtro, que no he dejado nada a la imaginación, o no he permitido que el descubrimiento mutuo fluya; ha sido como una necesidad pujante de hacerme entender y que quede establecido que soy diferente, que no quiero esconder nada. Y ahora pensándolo más en frío, el hecho de mostrar tanta información pudo haber sido agobiante o simplemente aburrido.
La transparencia es una forma de permitir llegar a ti de manera libre y espontanea, es como tener un libro a tu disposición que puedes leer de a poco y cuando quieras; no podemos ser un audiobook en repetición infinita… Resulta que la inteligencia emocional implica saber cuándo hablar, cuánta dosis dar y cuando detenerte. Si decimos ser tan inteligentes, ésta debe ser integral, tanto la intelectual que alimentas con conocimiento y cultura general, que la emocional que también alimentas con experiencias y análisis.
Los filtros más allá de no decir groserías, hablar más bajo o cuidar el “te amo”, es la capacidad que tenemos de poder comunicar las cosas en su debido tiempo y lugar, e inclusive dosificar las respuestas a las preguntas que nos hacen. Es también una forma de quedarte con algo para ti, para tu memoria, para tus recuerdos o guardarlo para la persona indicada. Por ejemplo, es normal que tengas amigas a quienes les cuentas unas cosas y a otras les cuentas otras, ¿por qué? Es simple, el ser humano juzga, siempre lo hace, y como no queremos ser juzgados cuando hacemos catarsis entonces es mejor que la información que salga de nuestras bocas nos ayude y no nos sacrifique.
“Somos esclavos de nuestras palabras, y dueños de nuestro silencio” proverbio latino