martes, 25 de noviembre de 2014

Neo-Feminismo



Todas las teorías tienen nuevos renacer, nuevas formas de exponerse porque como decía Heráclito de Éfeso: “Todo Fluye, nada permanece” para explicar que  la vida es una continua evolución física, mental y espiritual. Eso mismo pasan con las teorías, con el tiempo evolucionan, cambian y se transforman en base a las nuevas realidades.

El Feminismo es más que un movimiento social, resulta ser un montón de teorías sociales, políticas y culturales que empiezan a gestarse en la Ilustración en el siglo XVII; cuando en la revolución francesa se promulga “Liberté, égalité, fraternité” o Libertad, Igualdad y Fraternidad. Sin embargo es después de los años 60’s cuando este movimiento se hace más fuerte, tomando a la mujer en roles más igualitarios que los hombres, con derechos consagrados, entre otros beneficios en las leyes.

Sin embargo, como todas las líneas de pensamientos, esta después de los años 90’s se hizo cada vez más extremo, y  empezó a tergiversar el mensaje, es entonces cuando declararse feminista significó un “statement” en contra de los hombres, a favor del lesbianismo, mujeres que defienden que la mujer haga todo lo que los hombres hacen físicamente y llegó hasta verse que la mujer feminista era una especie de mujer autosuficiente y que trataba o miraba a los hombres de forma inferior.

Últimamente, he leído más sobre el Neo-Feminismo (como en ensayo de Louise Pennington), dónde son más mujeres que exponen su necesidad de que la sociedad sea menos extremista (machista ó feminista) y ubica los roles por géneros, pero que sean intercambiables y que estos roles se ajusten en la medida que cada persona esté dispuesta hacerlo sin incomodidad, sin obligación y que las parejas y familias sean vistos como equipos, dónde cada jugador tenga un rol dependiendo de la situación y no sean roles fijos, un día eres portero, otro día delantero y otro día defensa. 

Yo estoy absolutamente de acuerdo con este Neo-feminismo, desde el punto de vista de las igualdades de deberes y derechos como: que una mujer pueda ganar lo mismo que un hombre, que las mujeres elijan sobre la el aborto, así como los roles que ejercen mujeres y hombres en una familia y en relaciones laborales y/o personales.

Esto incluye, la posibilidad de poder invitar a un hombre sin que ello signifique desesperación o castración, es simple iniciativa; o que decida si quiere tener hijos, cuantos o ninguno; que decida sobre su vida sexual y pueda tener varias parejas o una; son decisiones así como los hombres las toman, estas decisiones pudieran ser personales o asumidas en pareja.

Entonces, ¿por qué los juicios de valor? ¿Por qué debemos comportarnos según los roles de la sociedad? ¿Qué pasa con nuestras convicciones? ¿Somos unas perras si decidimos nuestra vida sexual? ¿Son unos afeminados los hombres que deciden ser buenos?

Cuando una vez le pedí el teléfono a un chico que me gustó, fui juzgada por él y por mi amiga que me acompañaba, el me miró como si yo estuviera desesperada y ella me dijo que eso era un rol del hombre y no de la mujer, entonces tener iniciativa es sólo rol de un hombre, no lo creo. Pues no estoy de acuerdo.

Cuando una mujer no quiere una relación de pareja, ni hijos, y decide que quiere mantener relaciones sexuales sin involucrarse, entonces todo el mundo dice: Ella es una perra (como un estigma), lo hace cuando quiere y con quién quiere (a modo de chisme). No me parece que se hagan juicios de valor, es un ser humano con poder decisión y su decisión es darle prioridad a otras cosas que el matrimonio y la reproducción, cosa que en verdad no nos hace falta, hay sobrepoblación.

La sociedad en países como los nuestros, suelen presionar mucho con respecto a los roles del hombre y la mujer, y la verdad, por mi experiencia, mientras más cerrado el pensamiento más me alejo, porque cada uno puede hacer y ejercer el rol que quiera sin que ello implique un intercambio de género, son sólo actividades que en un momento a otro pueden cambiar y no implica castración de nadie, ni golpes al autoestima.

En este mundo hace falta más hombres buenos, y con esto no me refiero a hombres que a todo digan que si a todo lo que una mujer le pida (y más si está desequilibrada) y se calen a mujeres con malas intenciones; me refiero a hombres que respeten a la mujer, que sean atentos, que sepan la importancia y diferencia entre fidelidad y lealtad, que sepan cuando queremos resolver problemas o que sólo que remos estar en silencio, que sean buenos hijos y buenos padres, que traten bien a la señora de servicio, al portero, a sus compañeros, a sus amigos y a su jefe, es decir un hombre con valores y principios.

El hombre bueno es el que finalmente apoyará y valorará a una neo-feminsita, porque es un hombre sin prejuicios. Una mujer Neo- feminista, es la que aceptará un hombre bueno porque no lo considera un afeminado, sino un tipo con más cojones que los que les pegan a las mujeres…

Post realizado el 25/11/2014 Día Internacional de la no violencia de Genéro.

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